Tras disfrutar de la comida que nos preparó el “mejor cheff del mundo”, por fin estábamos listos para emprender un nuevo viaje por las tierras sudafricanas camino del tercer resort, Kosi Forest Lodge.

Este viaje ha sido bastante más placentero que los demás, ya que el guía ha sido más que atento, y nos ha llevado por unos parajes de lo más impresionantes con toda la calma del mundo para que pudiéramos seguir tomando cientos de fotos.
Tras cerca de dos horas de viaje, finalmente hemos llegado al Kosi Forest Lodge, un increible resort situado en una colina en medio del bosque, sin electricidad.

Tras realizar una pequeña excursión por los caminos del resort, hemos encontrado la piscina, desde donde hemos podido disfrutar de unas fantásticas vistas al lago (hipopótamos incluidos).

La noche ha sido plácida y nos ha servido para recuperarnos de los varios días que llevamos de viaje, y el “lounge” del resort ha sido el lugar ideal donde hemos podido disfrutar de unas cuantas partidas de Scrabble, hasta que ha sido la hora de cenar.

Sorprendentemente, a las nueve de la noche nos íbamos a la cama a dormir, aunque para encontrar nuestra habitación teníamos que encontrar el camino iluminado con antorchas, hasta que hemos encontrado nuestra habitación (número 1) iluminada con quinques de parafina debido a la falta de electricidad.